Valió la pena (2015)

Portada de Valió la pena  (2015)

Sinopsis de Valió la pena (2015)



Jorge Dezcallar de Mazarredo deseó ser diplomático desde el momento en que, de pequeño, escuchaba maravillado las historias que le contaba su tío, el embajador Guillermo Nadal. Cuando sus sueños se hicieron realidad, su carrera le llevó a Polonia, N. York, Uruguay ― donde vivió un inverosímil veintitres-F―, Marruecos ―fue embajador ante Hasán II y Mohamed VI―, Roma ―ocupaba la embajada del Vaticano cuando murió Juan Pablo II y el cónclave eligió a Benedicto XVI― y Washington, donde nuevamente vivió de cerca la historia con la victoria electoral de Barack Obama.   La familia real, 6 presidentes españoles, ministros de todos y cada uno de los colores, personajes como Gadafi, Carter, Sharon, Chávez o bien Arafat… A todos conoció y trató Jorge Dezcallar. Como directivo del Centro Nacional de Inteligencia, los servicios secretos españoles, fue además testigo de primera fila de los atentados del once de marzo de dos mil cuatro. Y no tiene empacho en reconocerse «marginado, engañado y manipulado» a lo largo de aquellos días, con la aparente intención ―desde entonces jamás confesada― de que el CNI prosiguiera defendiendo la posible autoría de ETA frente a la opinión pública en vísperas electorales. Una estrategia no de Estado, sino más bien de partido, que Dezcallar critica aquí desde su incorruptible independencia.