Sigue la mala vida

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Sinopsis de Sigue la mala vida



Los habitantes de Prosigue la mala vida son policías, atracadores, jueces, criminales y toxicómanos, nombres que nada afirman si no es con lo que han hecho. Y la realidad es la que es: un atracador que llora frente a las ventanas blindadas de un banco, otro que halla en la cárcel la justicia que la ley no le ha dado, el policía que pasea una tarde a un desquiciante buscando sin suerte un fácil análisis de sangre, o bien el extraño baile de los clientes del servicio de una sucursal bancaria en pleno ataque. Son once historias reales (y 2 cuentos) que van más allá de la perseverancia notarial. A pesar de la patentiza de los hechos siempre y en todo momento está la condición humana, a la que C. Quílez mira con dureza, humor y hasta con ternura, mas sin endulzarla, en un ejercicio magistral de escritura periodística que no busca juzgar, sino más bien entender y acompañar.