Piranesi (2016)

Portada de Piranesi  (2016)

Sinopsis de Piranesi (2016)



Arqueología y también imaginación Escaleras imposibles y ruinas pasmosas del profesor grabador italiano El grabador de cobre más conocido del siglo XVIII, Giovanni Battista Piranesi (mil setecientos veinte-mil setecientos setenta y ocho) se dio a conocer por sus aguafuertes de la vieja Roma. Sus increíbles imágenes en claroscuro infundían tal dramatismo y romanticismo a las ruinas arqueológicas de la urbe que se transformaron en los recuerdos preferidos para los turistas distinguidos que viajaban a Italia en pos de la educación y la cultura clásicas. Hoy día, a Piranesi se le conoce no solo por haber dado a conocer la imagen de la ciudad de Roma en el resto de Europa, sino más bien también por su elaborada serie de cárceles estrambóticas, Carceri, que han influido en generaciones de autores, desde los surrealistas hasta Samuel Taylor Coleridge, Edgar Allan Poe, Jorge Luis Borges y Franz Kafka. Basadas de manera vaga en los decorados contemporáneos más que en los auténticos calabozos lóbregos de la época de Piranesi, estas complicadas imágenes desafían la realidad arquitectónica para jugar con la perspectiva, la iluminación y la escala. Las escaleras existen en 2 planos al mismo tiempo; unos techos enormes y arqueados semejan elevarse cara el firmamento; se confunde el interior con el exterior. Con un punto de vista bajo y figuras frágiles y pequeñas, las escenas de la prisión se transforman en monstruosas megaciudades de confinamientos consideradas hasta el instante como piezas maestras del dramatismo existencialista.