El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la vivencia

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Stanislavski comenzó a escribir lo que sería El trabajo del actor sobre sí mismo en mil novecientos nueve, aunque la obra tardaría prácticamente treinta años en ver la luz. En 1920 el Teatro del Arte de Moscú realizó una larga vira por E.U., causando una profunda impresión en crítica y público. Ciertos editores norteamericanos propusieron entonces a Stanislavski publicar un libro sobre su historia y la manera de preparación de su compañía. Así, interrumpió la obra que tenía entre manos para redactar Mi vida en el arte, concluida en 1925. Al fin, a mediados de 1937, Stanislavki se avino a poner punto final a El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso autor de la experiencia, que se editaría en 1938, poco tiempo después de la muerte de su autor, aunque en una versión totalmente revisada por él.
El pedagogo ruso dividió su obra en 2 partes: El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la vivencia, el texto que presentamos, dedicado a la preparación del actor previa a la construcción de personajes, y una segunda parte, titulada El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso autor de la encarnación, que aborda la interpretación de papeles concretos. Desgraciadamente, este segundo volumen carece de una redacción final supervisada por el autor y ha sido publicado con el orden que a cada editor le ha semejado más coherente.
En esta obra, Stanislavski aplica su profundo conocimiento de los mecanismos teatrales a responder a el interrogante esencial que todo actor se plantea: ¿cómo hacer para que mi interpretación resulte creíble?, ¿cómo mantener la atención del espectador sobre lo que pasa en escena y hacerle creer en la ficción de la obra?