El origen de los delitos (2015)

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Sinopsis de El origen de los delitos (2015)



Santiago Redondo IIlescas es maestro de Criminología de la Universidad de Barna y autor, así como Vicente Garrido (Universidad de Valencia), del reputado manual Principios de Criminología, también publicado en esta editorial. El tema central de El origen de los delitos es la especificación de los influjos que favorecen la criminalidad: a) “peligros propios” de quienes actúan de modo antisocial; b) faltas en el “apoyo prosocial” que los precedentes recibieron o bien reciben, y c) exposición de los individuos a posibles ocasiones delictivas. A artir de ello se ro one un modelo unificado de la criminalidad llamado Modelo del Triple Peligro Delictivo (TRD). El libro se organiza en 6 capítulos: 1) Convivencia y delito; dos) Losindividuos; tres) Lassociedades;4) Losambientes;5) Confluencia de peligros, y seis) Implicaciones para la explicación y prevención de la criminalidad. Puede servir como texto propedéutico al estudio de la delincuencia y, también, como guía de investigación para cursos de posgrado, masters o bien doctorados en los que se trate el análisis científico del delito. Aside from being one of the first Spanish-based criminological theories, we expect that Santiago Redondo´s Triple Offending Risk Model will become well known to criminologists throughout the world and that it will stimulate a great deal of empirical research. ( … ) This theory deserves to be compared with the famous DLC theories of Moffitt and Laub and Sampson. ( … ) We recommend Santiago Redondo´s book to all criminologists as a very important contribution to theory and knowledge about delincuente careers, risk factors and the origins of crime (David Farrington and Alex R. Piquero, Forward to “El Origen de los Delitos´). A la inversa de lo que pasa con la mayoría de los modelos teóricos criminológicos clásicos, digeribles a fotografías parciales y estáticas del complejo fenómeno del delito, la propuesta de la ciudad de Santiago Redondo se semeja más a un paradigma líquido y dinámico, en la medida en que acomodable a la permanente evolución a la que está expuesta la interacción entre el individuo y su contexto. (…) Desde este punto de vista, cabe decir que lo mejor del modelo TRD está por venir ( … ) Someterlo a crítica y falsear las hipótesis que lo mantienen forma uno de los desafíos más interesantes de nuestra disciplina (César San Juan, Epílogo).