El crack de la cadena de producción (2014)

Portada de El crack de la cadena de producción (2014)

Sinopsis de El crack de la cadena de producción (2014)



Un concesionario es un sitio donde se vende ilusión. Sus instalaciones están a la perfección diseñadas, disfruta de una enorme belleza, y las compras que allí se hacen atienden a deseos más que a las propias necesidades de la persona. Mas, desde fuera, uno no es capaz de comprender el funcionamiento interno de este género de negocio, ni la relación que tiene con su proveedor: la marca a la que representa, a la que defiende frente al cliente del servicio y cuyo logotipo luce en el frontal. Esta relación roza lo insalubre, con situaciones de abusos y autoritarismos más propios de otras épocas o bien regímenes que de la democracia y el siglo veintiuno. El libro que tienen en sus manos muestra el ejemplo de una persona que, con la ilusión como primordial arma, fue capaz de edificar un conjunto con más de doscientos trabajadores, y con una facturación de múltiples decenas y decenas de millones de euros. Mas que cayó en desgracia por no aplaudir, cuanto le era demandado, a los supervisores de turno o bien al presidente de la compañía. No fue suficiente con hacer bien el trabajo, vender vehículos y producir trabajo y buena imagen. Tenían mucha más relevancia las palmadas dadas en su espalda. Este es un caso de una situación extendida en el ámbito del concesionario y que no llega a los medios es por el temor de los dueños a quedarse sin negocio, y de los propios medios a quedarse sin publicidad.