El arte (2016)

Portada de El arte  (2016)

Sinopsis de El arte (2016)



“Mamá, el arte es un tesoro que nos han robado. Sólo los ‘intelectuales’ pueden gozar del tesoro. La élite de la cultura. Han encerrado el arte en un cofre de conocimientos y para abrir la cerradura hace falta haber leído mucho. Mas cualquier persona mínimamente sensible puede saltarse la cerradura y abrir el tesoro”. Este extracto de una conversación entre madre y también hijo resume el propósito y la intención de Juanjo Sáez en su obra de mayor éxito comercial, El Arte, que ahora cumple diez años y que reedita Astiberri con nueva portada y veinticinco páginas extras: desmitificar el arte, aproximarlo al gran público y que la gente de a pie comprenda que para gozar de un cuadro o bien de una estatua no hace falta saber, sino más bien sólo sentir. El creador catalán reclama “la idea de que cualquiera puede acercarse al arte y gozarlo, lo mismo que si miras un paisaje. El arte está muy desligado del pueblo cuando tendría que ser tan popular como en el siglo XV, que era como la tele. De ahí que me molesta esta distancia entre el enorme público y el arte”. A través de conversaciones (ciertas reales, otras muchas imaginarias) con su madre, un ama de su casa normal y corriente que considera que no comprende nada de arte, Juanjo Sáez repasa la historia de las vanguardias artísticas y saca la esencia de Picasso, Miró, Calder, Magritte, Warhol, Duchamp o bien Dalí. Equipara el nacimiento del cubismo con la invención del arroz con leche, el sentimiento místico que puede generar la contemplación de un cuadro con una jugada de Maradona, asevera que mirar un móvil de Calder es semejante a observar la luna o bien las formas que crean las nubes en el cielo y que “contemplar los cuadros de Miró es como mudar los canales de la televisión del cielo”. En esta nueva edición singular ampliada de El Arte, que cuenta con 4 dobles páginas desplegables con interpretaciones libres de Sáez de cuadros contemporáneos, el creador de Viviendo del cuento (Random House, dos mil cuatro) y de Hit sensible (Sexto Piso, dos mil quince) añade también un prólogo y un epílogo ilustrados que le dan otra dimensión a la obra. En aquel instante en que Juanjo Sáez escribía El Arte, su madre estaba combatiendo contra la enfermedad y perdió la batalla. El creador recalca: “El libro, sobre lo que he contado, era un canto a la vida para ella, una llamada a gozar las pequeñas cosas y a contemplar la vida como a una obra de arte. Un regalo. Y que de nosotros depende hacer algo bonito y precioso con ella. Hacer arte de la vida”.